martes, 16 de febrero de 2021

DEATH "The Sound of Perseverance" Crítica, por Iker Urmeneta

                               

                                  The Sound of Perseverance


Sin rodeos!! Aquí os traemos nuestra primera crítica musical y lo hacemos con un disco que abraza sin tapujos un estilo que poco o nada tiene que ver con el metal extremo. Si alguien me dice "death progresivo" suelto The Sound of Perseverance, no hay más... Y el termino "death" es más que nunca una etiqueta porque, como ya he dicho, poco de ese estilo vamos a encontrar en este disco, al menos en el sentido más puro del término.

Esto es metal progresivo que reúne bajo el mismo paraguas heavy, trash y death, pero también jazz y música clásica. Elementos experimentales que venidos de otros estilos musicales fueron fusionados magistralmente por el gurú de las seis cuerdas, Chuck Schuldiner. Estilos e influencias venidos de la finura del metal progresivo o la sofisticación y majestuosidad del jazz, hacen que este trabajo sea de muy enriquecedora escucha.

Y es que en esos elementos reside la verdadera importancia del disco, tanto la musical como la histórica. La musical viene dada por la fusión impecable y sin prejuicios de dos géneros tan diametralmente opuestos como pueden ser el death metal y el jazz, para dar lugar a una fértil obra llena de matices donde explorar. Es digno de admiración el que alguien pudiese llegar a incluir componentes tan dispares en una misma música y hacerlo de forma tan exitosa.

En cuanto a la importancia histórica del disco es evidente. Desde la aparición de "The Sound of Perseverance" han surgido numerosos grupos emulando la arriesgada apuesta de Death que comenzó en "Human" y se vio culminada en el disco que tenemos entre manos. 

Canciones de larga duración que mediante unas estructuras clarísimas nos transportan a modo de pequeñas sinfonías. El sonido es perfecto, todo suena orgánico pero con una nitidez  que nos permite apreciar el despliegue de cada instrumento.

El mayor cambio respecto al álbum anterior y del resto de su discografía fue el registro vocal por parte de Chuck Schuldiner. El líder del grupo pasó de un gutural muy suave y accesible en "Symbolic", a una voz prácticamente gritada y muy afilada, que venía de perlas tanto como para darle una nueva perspectiva a las nuevas composiciones, como para acompañar a los nuevos pasajes musicales que Chuck nos tenía preparados para este disco.

El título y la portada es el perfecto corolario a su trayectoria, el sonido de la perseverancia, una escalada libre en busca del sonido y la voz del alma.

Chuck Schuldiner nos dejó víctima de un cáncer y este fue su canto de cisne, un broche final de oro a una carrera que, vista con el paso de los años, nos muestra a un genio de la música.

Death is no the end...
Rest in Power

Texto: Iker Urmeneta